"No puede haber noción de luz si no se ha penetrado en la tiniebla ...."

12 de enero de 2012

Un descenso al Maelström

He aquí otra inquietante historia de Edgar Allan Poe.
Tengo mucho material sobre el que trabajar, pues hace ya bastante tiempo que he leído un buen número de sus relatos, por lo que he decidido aprovechar e ir comentándolos uno tras otro, alternándolos con los de Howard Phillips Lovecraft (otro autor del cual he leído bastantes también).

Como en entradas anteriores, anuncio que comentaré detalladamente el argumento, para poder dar mi visión de la obra. Nadie está obligado a seguir leyendo si no lo desea.

Cuando tuve conocimiento de este relato me quedé sorprendida, pues nunca había oído hablar de él y no me parecía propio de Poe. Pero cambié de opinión en cuanto lo leí.
El relato nos presenta a dos hombres, un anciano y un joven que hace de narrador.
El escenario es la cumbre de una montaña cercana a la costa de Noruega, llamada Helseggen, en donde el narrador será testigo de un hecho prodigioso de la naturaleza.
El paraje que nos describe es tenebroso, y se ve azotado por un fuerte viento que amenaza las islas cercanas. Frente a ellos se extiende la extensión de la costa, en la que se encuentra el canal Ström.
De pronto, las corrientes de agua que circundan las cercanas islas comienzan a juntarse y a agitarse furiosamente, dando lugar a la formación de un aterrador embudo, así como de un remolino profundo que hace temblar la formación rocosa desde donde se encuentra el narrador.
El anciano advierte que el remolino es el Moskoe-ström o Maelström, ya que se junta el mencionado canal de Ström con la isla Moskoe, y comienza a relatarle una historia que marcó su vida para siempre tres años atrás..

El anciano y sus dos hermanos poseían una goleta en la que iban a pescar a las zonas más peligrosas de las costas noruegas, cerca de las islas circundantes al Moskoe-ström.
Un 10 de julio, la región experimentó un terrible huracán que no se había anunciado, pues ninguna señal en el aire o en el cielo manifestaban signo alguno de peligro, por lo que los tres hermanos salieron a pescar como hacían habitualmente. Sin embargo, no sabían que se iban a encontrar en medio de la terrible tormenta que se avecinaba, y lo que es aún peor, tendrían que vérselas con el propio Maelström.

La narración que sigue es espectacular. Cabe destacar el signo inequívoco que va parejo con el horror en los relatos de Poe relacionados con el mar: la negrura del cielo, la oscuridad que envuelve al personaje, y que sirve de escenario para dejar paso al terror y al tormento. Sin embargo, esta vez una luna llena permite al personaje contemplar todo a su alrededor, para que el lector comprenda la magnitud de lo que está ocurriendo.
En este relato también es imprescindible la descripción de los sonidos, que consiguen hacernos estremecer, ya que Poe crea una atmósfera ensordecedora compuesta  por la violencia y el estruendo sobrenatural de las aguas.
No me  permito contar nada más sobre el desenlace, pues estropearía del todo la impresión que pueda causar en el lector; en mí caso consiguió hacerme sentir como si viviera la experiencia.

De lo que sí voy a hablar es de la cita que hace Poe al comienzo del relato así como de las muchas anotaciones a pie de página.
La cita que hace el autor viene muy a cuento con lo que nos quiere transmitir, con el mensaje central del relato:

Los caminos de Dios en la Naturaleza, como en la Providencia, no son como nuestros caminos; los modelos que construimos no están de ninguna manera en proporción con la vastedad, la profundidad y la inescrutabilidad de Sus obras, las cuales contienen en sí una profundidad mayor que la del pozo de Demócrito.

Este fragmento pertenece a Joseph Glanvill (1636 - 1680), escritor inglés y estudioso de la cábala judía. Poe rescata estas palabras de su obra Ensayos sobre diversos e importantes temas de filosofía y religión (1676)
También sale a colación "el pozo de Demócrito". Con esta referencia entendemos mejor qué quiere exponer Joshep Glanvill y qué es lo que quiere decirnos Poe: A Demócrito (filósofo griego, 460 - 370 a. C.) se le atribuye el dicho de que " en un pozo profundo está oculta la verdad".
Recomiendo que, al finalizar la lectura del relato, el lector vuelva al inicio y relea esta cita, porque, para mí, adquiere el significado final que Poe quería transmitir.

Dando paso a las anotaciones a pie de página, he de mencionar unas cuantas, no todas, ya que destaco las que más me han llamado la atención.
  1. Mare Tenebrarum: Apenas comenzamos el relato, el escritor menciona estas palabras. Aunque es la denominación común del mar del Norte, el escritor quiere aludir a Idrisi, un geógrafo musulmán del s. XII, quien recogió una gran cantidad de material geográfico que plasmó en una obra conocida como Libro de Roger.
  2. Historia Natural de Noruega: Un poco más adelante nos topamos con Jonas Ramus, un geógrafo noruego que sirve como enlace para citar esta obra de Erik Pontopidan, un obispo danés. Lo más curioso es que Poe menciona a este obispo y a su obra en el relato Manuscrito hallado en una botella.
  3. Flegetonte: El narrador compara el Moskoe-ström con el río del Infierno, denominado así por los griegos en la antigüedad. Esto nos hace pensar que al narrador la visión del vórtice le causa una fuerte y aterradora impresión.
  4. Athanasius Kircher: Poe menciona a este jesuita, matemático e inventor alemán dando a entender que cree que en el centro de Maelström se abre un abismo que pasa por el centro del globo, y que desemboca en algún lugar remoto. Cabe destacar que Kircher escribió un tratado de geología llamado Mundo subterráneo.
  5. Arquímedes: Hacia el final se menciona un tratado de este eminente matemático, físico y filósofo griego que apoya la teoría que nos cuenta el protagonista de la aterradora experiencia, para dar más crédito a la increíble conclusión de la obra. No puedo decir más sin desvelar el desenlace, pero es interesante la relación que hace Poe en este caso.

He aquí hasta donde puedo decir. Recomiendo la lectura del relato, así como que los lectores se interesen e investiguen las alusiones y menciones que hacen los autores de multitud de obras; siempre termina uno enriqueciéndose y estimulando su intelecto.
Como despedida, dejo un fragmento del relato, para mí muy significativo:

Los rayos de la luna parecían buscar el mismo fondo del profundo abismo, pero aún así no podía ver nada con claridad, debido a una especie de niebla que lo envolvía todo, y sobre la cual se extendía un magnífico arco irirs, semejante a ese estrecho y tambaleante puente que según los musulmanes es el único sendero entre el Tiempo y la Eternidad.

Les dejo a ustedes la búsqueda del significado de este fragmento.
Que tengan un buen día y una buena lectura.

1 comentario:

Anita Black dijo...

Bueno, qué decir de este relato, como siempre muy en la línea de Poe, indescriptible con ese no se qué en el fondo que te deja un regusto del más allá.
Un relato genial de un escritor genial.

Por cierto me gustó mucho que pusieras las anotaciones a pie de página, muy interesantes.Buen artículo :)