"No puede haber noción de luz si no se ha penetrado en la tiniebla ...."

17 de enero de 2012

El Alquimista

Castillo en ruinas - Arnold Böcklin



Este relato pertenece a otro gran maestro del terror.
Como ya dije anteriormente, mi propósito es crear una serie de entradas comentando los relatos de Edgar Allan Poe y de Howard Phillips Lovecraft. Hoy me centraré en El Alquimista, perteneciente a éste último escritor.

Voy a hablar detalladamente del argumento, así que quien no quiera conocer los detalles de este relato no debería seguir leyendo.

En un desolado y carcomido castillo francés, rodeado de salvaje vegetación vive Antoine, un joven de diecinueve años.
Este personaje ejerce de narrador, y cuenta que sus padres murieron cuando el nació: a su padre lo alcanzó un pedrusco del castillo, a causa del profundo deterioro del edificio; su madre falleció al darle a luz, por lo que desde pequeño, Antoine es atendido por Pierre, un fiel servidor de la familia. Cabe destacar que el linaje al que pertenece el protagonista es al de los nobles, siendo él el último conde de C.
Toda su vida la ha pasado en el castillo, privado de la compañía de otros, recorriendo las lúgubres estancias aún habitables del castillo, así como su magnífica biblioteca.
A medida que transcurre el tiempo Antoine consigue sacarle información a Pierre, ya anciano, sobre la historia de su familia: parece que todos los varones de su linaje alcanzan la muerte a la edad de treinta y dos años. Ésto se ve constatado cuando cumple los veintidós años, pues Pierre le entrega un documento que ha pasado de padre a hijo durante generaciones, en el cual se narra la historia que explica el por qué de esa extraña maldición.
El documento nos lleva hasta el siglo XIII, en el cual el castillo gozaba de buena posición, encontrándose en una fortaleza rígida e inexpugnable. Dentro de los terrenos pertenecientes al castillo habitaba un anciano conocido cono Michael Mauvais "el Malhadado", pues se decía que practicaba la magia negra y la alquimia. Éste hombre tenía un hijo, también practicante de estas artes, llamado Charles y apodado Le Sorcier "el Hechicero".
Se les acusaba a menudo de ser los responsables de la desaparición de niños en las zonas colindantes, así como de otras atrocidades, por lo que eran evitados.
Una noche, Godfrey, el hijo del conde Henry, desapareció, y todas las sospechas recayeron en Michel Mauvais. El conde, desesperado, se precipitó contra la casa del alquimista y sin mediar palabra, lleno de furia y dando por hecho que éste había sido el culpable de la desaparición de su hijo, lo estranguló.
Más tarde se supo del paradero de Godfrey. Nada tuvo que ver Michel Mauvais en el asunto, pues el niño se encontraba muy lejos de allí.
Cuando Charles Le Sorcier se entera de la fatal noticia, se dirige en busca del conde para decirle:
"Nunca sea que un noble de tu estirpe homicida
Viva para alcanzar mayor edad de la que ahora posees"

A partir de ahí la maldición se ejecuta en cada generación de condes, cobrándose primero al conde Henry, asesino de Michael Mauvais. Éste muere a la edad de treinta y dos años, por lo tanto las demás generaciones encontrarán su fin a la misma edad.
De Charles Le Sorcier no vuelve a saberse nada, pues desaparece en el bosque para no dejar rastro.


En el documento se ven reflejadas, detalladamente, las causas y las muertes de sus antepasados, por lo que Antoine comprende que de ser cierto, a la edad de treinta y dos años dejará la vida para siempre.
Decidido a que esto no ocurra, y solo, pues Pierre muere unos años después, se dedica a estudiar los libros de la biblioteca relacionados con la alquimia y la brujería, pero nada encuentra que pueda frenar la terrible maldición. Pasan los años y no encuentra ninguna solución, por lo que decide aprovechar mejor su tiempo recorriendo las estancias más lóbregas y deterioradas del castillo.
A una semana de su trigésimo segundo cumpleaños, Antoine explora lo más recóndito del edificio, un torreón, hallando una trampilla en el suelo, situada en un pasillo profundo y lejano. Llevado por la curiosidad desciende por ella, topándose con una gran puerta de roble. Intenta abrirla, empujarla, pero nada consigue, por lo que decide volver. Sin embargo, cuando ya se dirigía a la escalera, escucha tras de sí el chirriante sonido de unos goznes. La puerta se abría.
No voy a contar nada más, porque los finales deben descubrirse siempre en los libros y no en otros lugares.

He de decir que esta historia, luego de leer otras muchas del escritor, no me parece de su autoría. Quizá haga mal en comparar, pero ese terror cósmico, esas extrañas y extravagantes historias tan significativas de Lovecraft, esas sensaciones inquietantes no las encuentro en este relato. Y sin embargo, con esto no estoy diciendo que me haya desagradado, todo lo contrario. Me gustó mucho el relato, ya que siempre me atrageron las historias relacionadas con la alquimia, así como con la aparición de maldiciones y teniendo como escenario un castillo en ruinas. Me gustó la atmósfera en la que nos quiere envolver el escritor: un lugar tétrico, solitario, con las únicas distracciones de la lectura y la exploración.
Me despido con un bello fragmento:
"Aislado de esa manera, librado a mis propios recursos, ocupaba mis horas de infancia en hojear los viejos tomos que llenaban la biblioteca del castillo, colmada de sombras, y en vagar sin ton ni son por el perpetuo crepúsculo del espectral bosque que cubría la falda de la colina."

Que tengan un buen día y una buena lectura.

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