"No puede haber noción de luz si no se ha penetrado en la tiniebla ...."

11 de septiembre de 2009

El Corazón Delator



A pesar de no haber podido publicar estos últimos días, voy a seguir con la tarea que me propuse: seguir comentando los cuentos y relatos de la "famosa" antología.
Antes me gustaría hacer una pequeña aclaración; los relatos y cuentos son muy pequeños, de pocas páginas. Como he visto que os quedáis sorprendidos con la "rapidez" con la que los leo, quería explicar que son relatos que se leen en una media hora, así que quizá por eso parece mucho más de lo que es. Y como me he aficionado a las antologías y ésta hace tiempo que la terminé, ahora, de nuevo, embarco en la aventura de los relatos policiacos en otra maravillosa antología, que espero poder seguir comentando, por supuesto.

Esta entrada está dedicada a este famoso cuento de Edgar Allan Poe, del que creo todo el mundo tiene conocimiento.
La verdad es que me sorprendió mucho el relato, porque de alguna manera ya sabía la trama, pero no como estaba narrado, ni el terror psicológico que destila el cuento.
Aunque hay cosas que aún no me quedaron muy claras. Quizá siempre necesito saber qué es lo que el escritor esconde en sus relatos, el trasfondo de todo lo que nos cuenta.

Como siempre, no me gusta desvelar nada de la historia, ni si quiera un pequeño detalle que pueda estropear la sorpresa, por eso me es muy difícil comentar el relato, pero aún así intentaré describir las sensaciones que me produjo.
Ya al comienzo me quedé muy sorprendida, la manera de presentar el relato suscitó más aún mi interés, y fui descubriendo una paranoia extraña, muy atrayente e inverosímil que desembocó en un silencio inquietante hasta explotar.

Siento no ser más clara, pero hay que leerlo para entender lo que quiero expresar. Supongo que mucha gente lo habrá leído, así que como siempre, me gustaría que dejasen un comentario con sus impresiones, con sus opiniones. Y si por el contrario aún no saben nada de este relato también me gustaría saber qué es lo que piensas de él.

Por la falta de tiempo dejo esta entrada más o menos decente.
La próxima estará dedicada a Ernst Theodor Amadeus Hoffmann y a su Hombre de Arena.

Que tengan un buen día.

2 comentarios:

camdem dijo...

Me encanta Edgar Allan Poe, creo que es uno de los autores que mejor transmite la obsesión y la paranoia que tienen los protagonistas de sus relatos. Este en especial es unos de mis favoritos, no voy a desvelar nada, pero cada vez que el protagonista abría la puerta y permanecía en silencio yo vibraba en mi sillón. Impresionante. Un abrazo

Midnight Poison dijo...

Un relato impresionante, con atmósfera inquietante y tensión en cada palabra. Ya sabes mi opinión sobre Poe y te recomiendo El gato negro, Manuscrito en una botella, El pozo y el péndulo.... un montón! jajaja

Que bien que empiezas con la Antología de relatos policíacos porque es GENIAL!

Bueno,ya dejo de bla bla bla xD un besacoo :*