"No puede haber noción de luz si no se ha penetrado en la tiniebla ...."

20 de agosto de 2009

Charles Dickens de nuevo




Como anuncié anteriormente, esta entrada se centrará en un cuento de Charles Dickens poco conocido: El Guardavía, aparecido por primera vez en 1866 en una revista literaria.

La trama del cuento se centra en un hombre, el narrador, que conoce a un guardavía. Éste está bastante confuso y preocupado, ya que dice ver algo inexplicable, algo que aparece antes de que ocurra un accidente o un acontecimiento nefasto. El hombre cree que el pobre guardavía necesita algún tipo de ayuda, pero pronto se da cuenta de que el relato que le hace es estremecedor.
El final, para mi gusto, no me lo esperaba, y con esto no estoy diciendo que sea malo, todo lo contrario. La manera de narar de Dickens es maravillosa, pues atrapa al lector y hace que vayas de la mano con sus protagonistas, sin saber cómo terminará la historia.
No quiero, como bien saben los que me leen, desvelar nada más del argumento, porque le sacaría todo el encanto a ir descubriendo de qué se trata el misterio.
Pero sí querría hacer una recomendación. Mucha gente va en busca de relatos de terror y muchas veces cree que los cuentos, novelas e historias escritas por autores "antiguos" son como las historias que se ven en el cine. Esto no es así.

Uno no puede pretender encontrar algo que aterrorice inmediatamente y como en una pelicula, cuando todo es visual y se centra en el susto fácil.
Las tramas de los relatos de terror o fantásticos se basan en la psicología, es decir, crean la atmósfera y juegan con las percepciones de los lectores, con sus miedos más subconscientes.
Quería aclarar esto porque ya van varias veces que me encuentro con personas que no quedan satisfechas con muchas obras de "terror" clásicas, pretendiendo encontrar lo ya mencionado antes.
Por ejemplo, con Drácula, de Bram Stoker no puedes esperar toparte con escenas terroríficas, sino con sensaciones más cercanas a la intranquilidad, a temores más ocultos.
Lo mismo con Frankenstein, de Mary Shelley. Es un tipo de terror que encierra filosofía, pensamientos de los misterios más primitivos.
Estos libros son más complejos que el simple hecho de querer "pasar miedo".

No sé si me he explicado bien, pero quería aclararlo porque me fastidia bastante que la gente espere encontrar cosas tan banales en este tipo de libros. Además estoy hablando de terror cuando El Guardavía más bien trata temas paranormales. Es cierto que es un terror psicológico, pero está recogido en una antología de relatos fantásticos, así que si lo van a leer intenten disfrutar tanto como lo hice yo, y no esperen nada.

Siempre es mejor ir en blanco y descubrir una historia fascinante que saber de antemano la trama y por ello no ver su calidad.

Como punto final, una curiosidad. La imagen que aparece abajo es el túnel de Clayton, escenario real del realto.




La próxima entrada será sobre un relato de Hasn Christian Andersen titulado La Sombra.
Espero que tengan un buen día.

1 comentario:

camdem dijo...

Vaya, tendré que hacerme con esa antología de cuentos, ya son dos relatos que me atraen. Estoy totalmente de acuerdo contigo, de hecho a mí también me ha pasado, he conocido gente que esperaba encontrarse sustos como en el cine, pero en realidad el miedo en la literatura es más cercana a un horror psicológico, al miedo que siente el propio personaje. Por eso me gusta más el terror de las novelas que el de las películas, que se quedan en el susto fácil. Como siempre, un placer pasarme por las antiguas ruinas. Un abrazo