"No puede haber noción de luz si no se ha penetrado en la tiniebla ...."

1 de julio de 2009

Tristeza por algo que nunca vendrá






Aparición



La luna se entristecía. Serafines llorando
sueñan, el arquillo en los dedos, en la calma de las flores
vaporosas, sacaban de las lánguidas violas
blancos sollozos resbalando por el azul de las corolas.

Era el día bendito de tu primer beso.
Mi ensueño que se complace en martirizarme
se embriagaba sabiamente con el perfume de tristeza.
Que incluso sin pena y sin disgusto deja
el recoger de su sueño al corazón que lo ha acogido.

Vagaba, pues, con la mirada fija en el viejo enlosado,
cuando con el sol en los cabellos, en la calle
y en la tarde, tú te me apareciste sonriente,
y yo creí ver el hada del brillante sombrero,
que otrora aparecía en mis sueños de niño
mimado, dejando siempre, de sus manos mal cerradas,
cien blancos ramilletes de estrellas perfumadas.




Stéphan Mallarmé




2 comentarios:

camdem dijo...

Gran poema, reflejo de uno de los mejores (y peores) sentimientos que puede experimentarse. El amor, y el desamor que irremediablemente le sigue han sido fuente de inspiración durante siglos, y ahora Mallarmé recoge el dolor para elevarlo a la categoría de arte. Como siempre, perfecto. Un abrazo

Midnight Poison dijo...

Es precioso el poema, y transmite muy bien esa sensacion. Tu siempre pones poemas muy bonitos, a ver cuando vuleves a poner alguno de Baudelaire ;)
Un Beso :***