"No puede haber noción de luz si no se ha penetrado en la tiniebla ...."

11 de junio de 2009

La Quimera el Oro






Últimamente he podido disfrutar del cine de los años 20 y 30.
Me encantan este tipo de películas, en blanco y negro y con historias sin efectos especiales , en las que prima la historia y es un cine de calidad.
Ahora mismo tengo un gran listado de títulos de películas de los años 20, 30, 40 y 50, muy interesantes y muchas de ellas sobradamente conocidas.

Espero poder compartir en el blog mis impresiones sobre este tipo de películas, como ya hice con El Gabinete del Doctor Caligari, excepcional y magnífica, y poder dar a conocer este tipo de cine, del que poco nos acordamos.

En esta entrada voy a hablar de esta genial película de Charles Chaplin. Es de sobra conocido, y supongo que tod@s sabrán más o menos algo de este personaje, así que me voy a permitir el lujo de no hablar de él, sino de la película.

La Quimera del Oro ante todo es una película en la que prima el humor y el ingenio, las situaciones absurdas o disparatadas, el reflejo del hambre visto desde una perspectiva cómica y la casi ausencia de palabras para desarrollar la película.
Es del año 1923 y narra las aventuras de un vagabundo aquejado de la fiebre del oro,que le llevará a buscar una mina del preciado metal, donde se mezclará el amor y otras peripecias que tendrá que vivir.
En esta película está la famosa escena de Chaplin con los panecillos, y otras tantas que no quiero desvelar pero que son igualmente divertidas.

Recomiendo de veras que la vean porque consigue sacar unas carcajadas hasta a las personas más difíciles de risa, lo digo por experiencia.

Les dejo un frangmento de la película, el primero, que aunque esté en inglés creo que se entiende por sí solo.

Apaguen las luces, disfruten y que tengan un buen día.

2 comentarios:

camdem dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo: las mejores películas no suelen tener efectos especiales. Me encanta Chaplin, aunque he visto pocas me encantó El gran dictador. En realidad, esa época de la que hablas es quizás la que más encanto tiene, la que más ilusión e incluo ingenuidad transmite al espectador. Por eso gusta tanto, al menos a mí. Un abrazo

NOSFERATU dijo...

Un clásico del cine mudo y tambien una critica a la gran crisis que ya desde aquellos tiempos aquejaba a los mas desposeidos, la imagen de Chaplin comiendose su zapato es por mas elocuente.