"No puede haber noción de luz si no se ha penetrado en la tiniebla ...."

17 de junio de 2008

Las Flores del Mal

Charles Baudelaire (1821 - 1867)


La Enfermedad y la Muerte, en puro polvo

Convierten todo el fuego en que un día ardimos.

De aquellos ojos tiernos y fervientes,
De aquella boca en la que se ahogó mi ser.


De aquellos besos fuertes como el díctamo,
Y de aquellos transportes vivos como fulgores,

-¿Qué me resta, alma mía! ¡Es espantoso!-
Un pálido dibujo a tres colores.


Que, como yo, muere en la soledad.

Y que el Tiempo, ese viejo calumnioso

Con su ala torpe hiere cada día.


Oscuro ejecutor de Arte y de Vida,
No podrá borrar nunca en mi memoria
A la que fue mi gloria y mi placer.



Este poema está sacado del libro
Las Flores del Mal de Charles Baudelaire, un poeta, crítico y traductor francés del siglo XIX, coetáneo de Edgar Allan Poe. Al mes de haber aparecido, en 1857, este libro, varios de sus poemas se prohiben "por ofensa a la moral pública y a las buenas costumbres", a lo que Baudelaire respondió:

<<Todos los imbéciles de la burguesía que pronuncian las palabras inmoralidad, moralidad en el arte y demás tonterías me recuerdan a Louise Villedieu, una puta de a cinco francos, que una vez me acompañó al Louvre donde ella nunca había estado y empezó a sonrojarse y a taparse la cara. Tirándome a cada momento de la manga, me preguntaba ante las estatuas y cuadros inmortales cómo podían exhibirse públicamente semejantes indecencias>>

Los seis poemas son :
Las Joyas; El Leteo; A la que es demasiado alegre; Lesbos; Mujeres condenadas y La metamorfosis del vampiro.

Este libro, para mí, representa un universo de sensaciones, pensamientos y emociones sumergidos en un oscuro romanticismo.
Se impregna de una maldad inexplorada, de simbolismo mezclado con tintes bohemios. Sé de memoria gran parte de los poemas, y supongo que como todo el mundo, los impregno de mi propia esencia y carácter.

Todos los poemas que he leído me resultan extrañamente familiares, encantadores, llenos de una imaginación sutil y perversa, que me inducen a seguir la estela de lo descrito, a estar en contacto con ese mundo sumergido y sugerente, con los matices de cada poema.

Sin duda alguna, Baudelaire es mi gran poeta, y Las Flores del Mal el gran referente cuando necesito encontrarme a mi misma. Encuentro este libro ligado a mí de una forma sorprendente y extraña, y sin poder explicar el por qué, a menudo me lo dicen los que me rodean.

Quizá es el halo de maldad, de sensualidad que desprende. O la visión de mundos turbios y atrayentes, de sensaciones prohibidas pero adictivas. Quizá es por eso que lo necesito tanto, que me identifican con él.

Sea lo que sea, siempre vendrán conmigo estas inspiraciones íntimas y descaradas, marcadas con el encanto de la oscuridad propia de almas ambiguas, como la mía.



El Heautontimoroumenos


Sin cólera te golpearé

Y sin rencor, tal matarife,

Como en la roca de Moisés.

Y haré brotar de tus párpados,


Para regar mi Sahara,

Las aguas del sufrimiento.

Mi deseo, hecho de esperanza,
Flotará sobre tus lágrimas

Como navío que apareja,

Y en mi ebrio corazón

Redoblarán tus sollozos

Como tambor en la lid.


¿No soy acaso un falso acorde
En la divina sinfonía,
Porque me muerde y me sacude

Esta Irinía devorante?


Su grito se escucha en mi voz,
Mi sangre es su negro veneno,

Y soy el espejo siniestro

Donde esa furia se contempla.


Yo soy la herida y el cuchillo,

La mejilla y el bofetón.
Yo soy los miembros y la rueda,

Y la víctima y el verdugo.


Soy el vampiro de mi sangre,
- Uno de esos abandonados,

Condenados a la risa eterna

Cuya sonrisa es imposible.



Si pudiera escribiría todos los poemas que recoge este libro, si pudiera los recitaría todos en alto, muy despacio, pues no me haría falta el libro, solo el sentimiento.

Mi gran Baudelaire, tu libro está revestido de una belleza siniestra y fría, y se ha hecho con furor y con paciencia. Sabias palabras salidas de tu pluma.

Con gran deleite y admiración, seguiré devorando esas flores enfermizas.


(Mañana: El Gabinete del Doctor Caligari )

1 comentario:

Artemisa dijo...

Igualita que mi profesora de Lengua, que siempre me recomienda leer "Las Flores del Mal".

Me gusta tu blog. Yo también soy escritora y pretendo ser arqueóloga algún día, así que creo que te comprendo bastante. (¿Se puede ser psicóloga bruja? ¿Eso es algo así como lo que hace Alejandro Jodorowski?).