"No puede haber noción de luz si no se ha penetrado en la tiniebla ...."

5 de enero de 2008

Bueno, he dejado un poco de lado este hobbie que tanto me apasiona : todo lo relacionado con la antiguedad, ya sean manuscritos, temas astrológicos y astronómicos, metafísicos, artísticos o culturales.



Esta vez me he decantado por este manuscrito, llamado el Manuscrito Voynich.

Es un misterioso libro ilustrado de contenidos desconocidos, escrito hará unos 500 años por un autor anónimo en un alfabeto no identificado y un idioma incomprensible, el denominado voynichés. Este manuscrito se ha convertido en el Santo Grial de la criptografía histórica.



El nombre del manuscrito se debe al especialista en libros antiguos Wilfrid M. Voynich, que lo adquirió en 1912.



Este manuscrito me ha llevado a otros nombres y leyes que se relacionan entre sí. Bueno, a decir verdad realmente fui conducida a encontrar información sobre este manuscrito, pues estaba informándome sobre Jacques Bergier (1912-1978), un ingeniero químico, alquimista, espía, periodista y escritos francés. Autor de obras como "El retorno de los brujos".

Pero fue su obra "Les livres maudits" (Los libros condenados 1971) lo que me llamó la atención, ya que proponía una extraña hipótesis: el autor del Manuscrito Voynich poseía conocimientos extraordinariamente avanzados y demasiado peligrosos para el mundo moderno, véase un ejemplo, conocer el secreto de las estrellas novas, por lo cual los ocultó para evitar nuestra propia autodestrucción.

Ésto a su vez me llevó a descubrir la ley de Zipf (llamada así por el profesor de lingüística George Kingsley Zipf 1902-1950), es una curiosidad matemática. Está realcionado con el manuscrito Voynich.
Esta ley establece que el número de apariciones de una palabra es inversamente proporcional a su número de orden, es decir, cuanto más veces aparece la palabra en un idioma es más corta, dicho así.

Bueno, seguiré investigando ^^

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