martes, 3 de julio de 2012

Carmilla, una historia de vampiros

Terminando esta sucesión de entradas sobre algunos de los relatos de Joseph Sheridan Le Fanu, quiero destacar Carmilla, una historia de vampiros. Sin duda es el relato más célebre del escritor irlandés. Esta historia influenció a Bram Stoker para la elaboración de su inmortal Drácula.

El argumento es el siguiente:
Una muchacha y su padre, ambos de origen inglés, viven en un castillo en Estiria. Con ellos residen, además de los criados, la señora Perrodon, el ama de la muchacha, y la señorita De Lafontaine, la institutriz.
La historia nos la transmite la muchacha unos años más tarde de los sucesos vividos por aquel entonces, cuando contaba solamente con diecinueve años.
El castillo estaba situado en medio de ningún sitio, rodeado por exhuberante naturaleza. No había casas a su alrededor, pues la aldea más próxima estaba bastante lejos, por lo que la muchacha no disponía de compañeros con los que charlar o distraerse. Su padre tenía un amigo al que apreciaba mucho, el general Sipeldorf, quien anunciaba su llegada al castillo en breves, esta vez acompañado por su sobrina. Esta visita significaba mucho para la muchacha, pues la compañía de otra joven le resultaba muy necesaria.
Sin embargo, esa visita se ve truncada por la muerte prematura de la sobrina del general, que deja a la protagonista algo impresionada y triste.
La noche en la que la muchacha se entera de la desgraciada noticia, ocurre algo fuera de lo común.
Mientras contemplaba la luna, junto a su padre y las dos encargadas de su cuidado, la señora Perrodon y la señorita De Lafontaine, algo insólito se interpone en su camino. Todos contemplan como un carruaje escoltado se acerca por el sendero próximo al castillo. La velocidad que éste llevaba era desmesurada,  por lo que se hace inevitable el choque. Como cabía esperar, el padre de la muchacha se acerca para ayudar.

Del carruaje sale una mujer mayor, de un aspecto majestuoso y vestida toda de negro. Tiene un porte autoritario pero amable y agradece al padre de la muchacha la ayuda, pues su hija, quien yacía en el suelo, se encontraba desmayada pero sin ningún rasguño.
La mujer expone que un motivo secreto la obliga a viajar sin descanso hasta un lugar lejano, que resulta de vital importancia, por lo que le pide al padre que le indique el pueblo más cercano para poder instalar a su hija, que necesita reposo inmediato.
Como la muchacha del castillo sentía la necesidad de una compañera de juegos, le pide a su padre que la permita instalarse en el castillo, a lo que él accede. En el plazo de tres meses la madre volvería a por su hija. Convenido esto, inmediatamente la mujer parte con su séquito, dejando a una delicada muchacha al cuidado de los habitantes del castillo.
Lo que no se imaginaban era a quién permitían alojarse en su hogar, pues la enfermiza y bella muchacha, llamada Carmilla, escondía una naturaleza muy diferente a la de los mortales, una pasión por las muchachas jóvenes y frescas, un deseo macabro de poseer sus vidas y sus almas.
A partir de aquí se desarrolla la historia.

Como suele hacer Sheridan Le Fanu, relata primero unos acontecimientos extraños que no nos revelan mucho sobre lo que realmente se esconde detrás de la trama. Es al final, como de costumbre, cuando se abre la puerta a lo terrorífico, a lo inexplicable y sobrenatural.
La historia está impregnada de una ambigüedad, de una inquietud que se transmite al lector.
¿Quién es realmente Carmilla? ¿Cuál es su secreto y la causa de su aparente enfermedad?
El escritor nos la describe como una muchacha extraordinariamente hermosa, atrayente y a la vez inquietante. Que embruja a los que están junto a ella, quienes se sienten irremediablemengte imantados por su presencia, pero también repelidos por ella.
La protagonista de la historia se verá involucrada profundamente en la trama, así como en la extraña relación que mantiene con Carmilla, de la que sentirá atracción así como una indefinible repulsión.
El desenlace se corresponderá con la manera que tiene Sheridan Le Fanu de concluír sus historias. En él se concentrará el peso de la trama, el núcleo sobrenatural.

Recomiendo la lectura de este extraordinario relato, así como de los otros muchos casos del doctor Hesselius. Como vengo diciendo en las anteriores entradas, estas historias extrañas encierran más de lo que parecen, y en ellas, siempre se juntan los signos inexplicables del más allá.

Que tengan un buen día y una buena lectura.


sábado, 12 de mayo de 2012

El juez Harbottle

Siguiendo con los extraños archivos del doctor Hesselius, El juez Harbottle es, para mí, la historia más extraña de todas.
J. Sheridan Le Fanu nos presenta el prototipo de hombre cruel y vengativo que utiliza el poder que le confiere su cargo (es magistrado de la Corte Civil) para ejecutar sentencias duras e imparciales. Así es el juez Harbottle.

(A partir de aquí comienza un resumen detallado del argumento. No comentaré el final, pero quien no desee conocer los pormenores de la historia queda avisado.)




La historia en sí es sórdida, pues el autor deja latente la corrupción del magistrado, así como la relación inadecuada que mantiene con su ama de llaves, que es en realidad  la mujer de un procesado.
La actitud de esta mujer, atractiva y vulgar, según nos la describe el relato, es un tanto extraña y ambigua. El juez sabía del pasado de su ama de llaves, de hecho la había colocado él en ese puesto. Conocía también de sobra al marido de ésta, Lewis Pyneweck, un hombre cruel que la maltrataba y que ahora se encontraba en la cárcel debido al juez, y quien esperaba la sentencia del magistrado, pues pronto debía decidir sobre varias sentencias de muerte.
La mujer le suplicó que lo dejara vivir, pero el juez, cruel y vengativo, ejecutó cada resolución, sintiendo especial placer con la de Lewis Pyneweck. Pero ese placer se desvaneció pronto, pues a partir de ahí sus facultades se vieron alteradas por visiones extraordinarias, de ultratumba, que acabaron por perturbarlo del todo.
¿Sería el sentimiento de culpa, o realmente el juez Harbottle experimentaba un castigo, al parecer, enviado desde el mismísimo infierno?



Como ya he dicho al comienzo, para mí este relato resultó ser el más extraño de todos. En él rebosa una sordidez y una morbosidad latentes que le dan a la historia una atmósfera adecuada, para que el lector se sienta estremecido por los personajes.
En verdad el juez Harbottle es cruel y perverso, y se rodea de una intriga sobrenatural que se puede considerar como "el castigo que merece su alma", un alma malvada.
Hay algo en la forma de escribir de Sheridan Le Fanu que hace que sus relatos resulten desconcertantes. Las historias comienzan presentando a los personajes de un modo en el que no se desarrolla, de alguna manera, la trama verdadera que pretende transmitir. Es, sin embargo, al final cuando cae sobre el lector todo el peso sobrenatural que permanecía en suspensión. Es en el desenlace en donde el ávido espectador experimenta el terror, tornándose los sucesos macabros, y la sensación que queda después de leer sus historias se vuelve más inquietante.

Recomiendo la lectura de este relato y de otros de Joseph Sheridan Le Fanu, al que muchos consideraban el maestro de la ghost story moderna.

Que tengan un buen día y una buena lectura.

lunes, 7 de mayo de 2012

El familiar


Hace poco he leído tres interesantes relatos, (incluídos en la coleeción En un vidrio misterioso) en los cuales el médico y profesor alemán Martin Hesselius narra tres historias, en forma de apuntes, que recoge y nos presenta su secretario.
Es necesario advertir que este especialista metafísico, este médico de lo extraordinario es una invención del gran escritor Joseph Sheridan Le Fanu (1814 - 1873).
Como ocurre con muchos otros escritores, Le Fanu creó a Martin Hesselius con el fin de agrupar un gran número de historias bajo la atenta mirada de su protagonista.
El familiar es el primero de los tres relatos que he leído, y el que trataré en esta entrada.

Como ya mencioné al comienzo, el secretario del doctor Hesselius nos presenta una serie de historias agrupadas y revisadas por el médico alemán, en las que son comunes los sucesos inexplicables.
En este caso, el relato nos viene dado por el reverendo Thomas Herbert, quien cuenta la extraña historia de Sir James Barton, un antiguo capitán de la Armada.
Se nos revela, poco a poco, cómo este personaje se ve perseguido y atemorizado por una presencia inexplicable, que lo sigue a donde quiera que vaya, que lo perturba y casi consigue hacerlo enloquecer.
Sus allegados, al principio no lo creen, pero ante algunas evidencias terminan por darse cuenta del extraño e inexplicable acoso que sufre el capitán.
La prometida de éste, Lady L., pide ayuda a su padre, el general Montague, un hombre resuelto a terminar con ese mal que aflige al futuro esposo de su hija.
Sin embargo, a pesar de todos sus esfuerzos, el desenlace no se hace esperar, pues detrás de esos extraños sucesos, el capitán Barton esconde un terrible secreto: un secreto que vuelve para atormentarlo.


La opinión que me merece este relato es la siguiente:
Al comienzo, la historia que se transmite al lector es un tanto desconcertante, pues las cosas suceden sin un motivo aparente; sin embargo, poco a poco se deshila el verdadero motivo de todo.
De entre los extraños sucesos que le ocurren al capitán Barton uno no se imagina el por qué de su tormento; el lector tiene la permanente sensación de que se le oculta algo, de que sólo se nos presentan los hechos sin narrar la verdad que hay detrás de ellos.

Tendría que destacar sin lugar a dudas el final, realmente digno de los relatos de terror.
En mi opinión, es un relato que deja a uno pensativo después de haberlo leído, como si fuese necesario repasarlo mentalmente para darse cuenta de la terrorífica historia que subyace detrás de de toda esa persecución extraordinaria.

Recomiendo su lectura y su disfrute, y que no pierdan de vista los archivos del doctor Martin Hesselius, ya que el lector podrá encontrar verdaderas historias paranormales, inquietantes y de difícil explicación.

Que tengan un buen día y una buena lectura.

lunes, 23 de abril de 2012

Día del Libro

Feliz Día del Libro










En este día, le deseo a todo amante de la lectura que lo disfrute y lo celebre. Porque los libros son un tesoro que todos debemos cuidar.
Dejo unas frases muy significativas que me resultan especialmente gratificantes.



"En muchas ocasiones la lectura de un libro ha hecho la fortuna de un hombre, decidiendo el curso de su vida."
- Ralph Waldo Emerson -







"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca."
- Jorge Luis Borges -








"Nullus est liber tan malus ut non aliqua parte posit"
(No hay libro tan malo que no aproveche en algún aspecto)


- Plinio el Joven -




Que tengan un buen día y una buena lectura.

lunes, 16 de abril de 2012

Asesinato en el Orient Express


Hace poco rescaté de mi biblioteca personal esta novela policíaca.
De Agatha Christie había leído solamente Diez negritos, libro que me gustó enormemente y del que haré una entrada también; así que decidí enfrascarme en la lectura de Asesinato en el Orient Express y descubrir los secretos que albergaba.

La historia se centra en resolver un asesinato que tiene lugar en el interior del tren concoido como Simplon Orient Express. Allí se encontrará Hercule Poirot, el genial detective belga, que se dirige a Londres por un asunto de trabajo ( a pesar de estar jubilado). Estará acompañado por un gran amigo suyo y director de la Compagnie des Wagons Lits.
Trece sospechosos componen a los pasajeros. Poirot deberá reconstruír paso por paso cada acontecimiento previo y posterior al asesinato, así como interrogar a cada uno de los pasajeros.
El lector se topará con innumerables sorpresas y el desconcierto se transformará en curiosidad.
Poirot, además de ser un excelente observador, utiliza la psicología para descartar o sospechar. Se guía por los comportamientos y pensamientos de cada pasajero, para así descubrir sus secretos, y doy fé de que el método le funciona, pues a medida que transcurre la historia, saca conclusiones acertadas de las innumerables pistas que nos va poniendo sobre la mesa Agatha Christie.
El final es lo que más me ha gustado de la novela. Por muchas razones, pero es evidente que no puedo decir cuáles son.

En general, el modo de narrar y de presentar los hechos es absorbente. En dos días terminé la novela, y nada más cerrar el libro ya tenía en la mano otro suyo. Ahora estoy enfrascada en Muerte en el Nilo, también con Poirot como detective encargado del caso. Y me está gustando mucho.
Personalmente me gusta mucho el género negro; la novela sobre detectives que resuelven sórdidos y extraños asesinatos, sin embargo, no leo cualquier libro sobre este género.
Para mí Agatha Christie es un referente, por sus historias, por cómo maneja los acontecimientos y cómo consigue mantener al lector a la expectativa. Sin saber exactamente por qué, el lector queda atrapado en la trama y no puede dejar la lectura ni un solo momento.
Sin embargo le pongo una pega. A lo largo de la novela hay innumerables alusiones hacia los latinos y las muejeres demasiado esteriotipadas e imparciales. Esto no le resta calidad a la historia, tan sólo resulta molesto.

Me gustaría recomendar esta novela así como Diez negritos ( de la que hablaré en otra entrada), por ser originales, extraordinarias y atrayentes.

Que tengan un buen día y una buena lectura.

jueves, 8 de marzo de 2012

Los sabuesos del destino

 Nunca había oído hablar de este escritor hasta hace muy poco, y me lamento por ello.
Hector Hugh Munro, más conocido por su pseudónimo literario Saki, fue un escritor británico de relatos y novelas que vivió entre 1870 - 1916.

He tenido el placer de leer varios de sus relatos, así como también he podido informarme sobre su vida y su forma de escribir.
Es bien cierto lo que idcen de él: cuando lo lees no te conviertes en seguidor o fan, sino en fanático. Hasta el escritor Jorge Luís Borges apreciaba su humor ácido e irónico, así como su maestría en la elaboración de relatos. También escribió tres obras de teatro y algunas novelas.
Sin duda alguna, Saki estará muy presente a partir de ahora en Las Antiguas Ruinas.

El relato que trato en esta entrada, Los sabuesos del destino, fue el primero que leí del escritor británico. Me cautivó desde el primer instante. Su forma de narrar, la manera de introducir al lector en la historia y la permanente sensación de querer conocerla me fascinaron.
Antes de nada, debo apuntar que voy a hablar detalladamente sobre el argumento, por lo tanto quien no desee conocerlo debería dejar de leer a partir de aquí.

El protagonista de esta historia es Martin Stoner, un hombre que vaga en una dirección incierta, decidido a llegar hasta el mar, sin dinero, vivienda, trabajo ni amigos.
Por casualidad se topa con una granja un tanto vieja y descuidada, y decide pedir hospitalidad por una noche, pues en su rumbo a través de pantanos y caminos cenagosos, comienza a lloviznar y siente un hambre atroz.
Cuando le abren la puerta, un anciano encorvado sale a recibirlo, dejándole inmediatamente paso y llamándolo "amo Tom". Stoner, sin fuerzas y deseoso de descansar y comer, se deja arrastrar por los ofrecimientos de alimento y reposo provenientes del anciano, quien sigue llamándolo "amo Tom".
Cuando hubo descansado, el anciano le comenta que sabía que volvería su amo tras cuatro años de ausencia, y que su tía, la encargada y dueña de la granja, no lo recibiría ni lo vería jamás. Sin embargo, sí lo dejaba quedarse en la casa. Stoner entonces comienza a darse cuenta de que lo habían confundido con ese tal Tom, y que éste había hecho algo deplorable o vergonzoso, pues ni su tía quería recibirlo y había entendido que no tenía muy buena reputación entre los vecinos. Se sintió avergonzado de suplantar a otra persona, pero el tener asegurada la cama y el alimento fueron para Stoner motivos suficientes para continuar con el engaño.
Buscando entre viejas fotos descubrió que su parecido con Tom era evidente, pues no sólo el anciano llamado George lo confundía; también los vecinos, quienes farfullaban y comentaban cosas entre sí cuando este pasaba.
Un día, el anciano George, con aspecto desesperado, le dice a Stoner que tiene que desaparecer por una semana, pues había regresado al pueblo un hombre que juraba venganza contra Tom.
Stoner no sabía cual era el motivo del desprecio que sentía la gente, ni el por qué de la venganza de aquel hombre, pero decidió hacer caso al anciano y se marchó, pero para no regresar jamás, pues sentía que no podía seguir con la farsa, y menos cuando despertaba tanto odio sin tener nada que ver, en realidad.
Se escabulló en medio de la noche por la puerta trasera de la casa, y se encaminó por el bosque. Se sintió satisfecho y libre, pues recuperaba las ganas de construír una nueva vida. Sin embargo, los sabuesos del destino quizá no le dejaran conseguirlo, ya que antes tendría que enfrentarse a un acontecimiento inesperado.
Hasta aquí puedo contar, pues como digo siempre, los finales deben ser descubiertos en los libros y no en otros lugares.

El relato nos ofrece a un hombre que no tiene rumbo en la vida. Es un vagabundo que, por casualidad se topa con la posibilidad de comenzar una nueva vida suplantando la de otro. Sin embargo, parece que esa vida no es tan recomendable como cabría esperar. Stoner tendrá que vérselas con el destino de otro, y a su vez, con su propio destino, que lo ha estado espoleando durante toda su vida.
Aunque se refugie en otra identidad, los sabuesos del destino conseguirán encontrarlo y enfrentarlo.

Recomiendo la lectura de éste y de otros relatos del escritor Hector Hugh Munro, o Saki, para los que lo prefieran así.
Para mí fue uno de los grandes descubrimientos literarios en lo que va de año; espero que sea así para otros también.

Que tengan un buen día y una buena lectura.

lunes, 5 de marzo de 2012

Un artista del hambre y Un artista del trapecio

Para cambiar un poco de tema y darle otro enfoque a las entradas (puede hacerse un poco monótona la sucesión de comentarios de libros de los mismos autores), voy a hablar de dos relatos del escritor checo Franz Kafka.
Comentaré detalladamente los argumentos de los dos relatos, por lo que quien no desee conocerlos que no siga leyendo.

El primero de ellos se titula Un artista del hambre. Como se puede deducir, se nos relata la trayectoria vital de un artista dedicado a ayunar.
A pesar de ser una historia corta, el protagonista nos cuenta su forma de entender y de vivir el ayuno, además de expresar que hubo un tiempo de esplendor para esta clase de espectáculos, en los que la gente ponía mucho interés en contemplar a un hombre famélico metido en una jaula. Sin embargo, ese interés va diluyéndose, por lo que el artista nos relata también la decadencia de su modo de vida.
El dato curioso que veremos resuelto al final de la obra es el de que, el "artista del hambre" transmite la falta total de esfuerzo para ayunar. No le cuesta nada el hecho de no comer, y así lo enfatiza durante el relato, llegando a afirmar que si lo dejaran, seguiría ayunando más allá de los cuarenta días permitidos.
Además, contrasta el principio del relato, cuando el artista trabaja para un empresario que recorre Europa en busca de espectadores, con el final, donde vemos la decadencia del artista, que vive ignorado en un circo hasta su triste y revelador desenlace.
Éste personaje es un inadaptado, un marginado que no sabe vivir de otra manera que no sea la del ayuno. En el relato se ve reflejado, incluso cuando la gente acepta este tipo de espectáculos, que el artista es considerado, y se considera a sí mismo, una persona fuera de la sociedad. Nadie entiende su ayuno ni lo entienden a él.

El otro relato se titula Un artista del trapecio, y es más corto aún que el anterior.
Esta vez el artista se dedica al trapecio, que no abandona nunca, salvo cuando se trata de desplazarse, tarea que le resulta harto odiosa, pues el circo al que pertenece cambia cada poco de lugar.
Éste es un artista que, para no perder entrenamiento pues es el mejor en el trapecio, según dicen, vive constantemente en las alturas. A través de una cesta colocada especialmente para él, lo proveen de alimento y de otros enseres necesarios. Sin embargo, su falta de contacto humano se ve compensada por alguna que otra visita de algún colega trapecista, así como de algunos operarios que de vez en cuando arreglan la iluminación o algún fallo que pueda tener la carpa.
En uno de esos desplazamientos tan odiosos para el artista, quien viaja en la rejilla portaequipajes para no "bajar de las alturas" y está acompañado por el empresario del circo,  le pide a su jefe, entre sollozos, que le ponga otro trapecio, para tener, no una sino dos barras.
Lo que insinúa Kafka al final es mejor que lo lean los interesados en el relato, pues como dije anteriormente es muy cortito e interesante, y el final encierra, quizás, un significado revelador. Como ocurre con el final de Un artista del hambre.

La interpretación que yo saco de este último relato es la siguiente: creo que Kafka intenta transmitir la insatisfacción innata que tenemos todos los hombres.  Esa sensación de vacío existencial, esa búsqueda infructuosa de algo que reconstituya nuestro espíritu. El trapecista, de pronto pide un segundo trapecio, ¿por qué?
Su vida para él era perfecta, construída en las alturas, con sus necesidades satisfechas, disfrutando de la libertad de su arte ... sin embargo de pronto pide un segundo trapecio, entre sollozos.
Es como si Kafka nos mostrase que jamás nos sentiremos dichosos ni completos, porque dentro de los hombres hay incertidumbre, melancolía y miedo, y que de un instante a otro, esa insatisfacción se manifiesta para no desaparecer jamás.

Me gustaría recomendar la lectura de los relatos y su posterior reflexión. Personalmente me gustaron mucho y me quedé gratamente sorprendida, pues de Kafka sólo había leído uno de sus relatos, La metamorfosis.
También leí su novela El Proceso, de la que intentaré hacer una entrada, aunque intuyo que será más complicada de elaborar que las demás, y estoy en proceso de finalizar El Castillo, del cual también me gustaría comentar.

Espero que tengan un buen día y una buena lectura.